Artículos de los socios

EL AZUL DE PASTEL  (alrededor de L´Occitania)


        

Lo que en España llamaríamos “país de Jauja”, en  Francia se conoce con el nombre de “País de Cocagne”;  el país corresponde a la región del Lauregais, en el triángulo formado por las ciudades de Toulouse, Albi y Carcassonne; y las “cocagnes” son las bolas de hojas de glasto (Isatis tinctorea) fermentadas y desecadas, dispuestas para sufrir otra transformación obteniéndose el pigmento azul más puro y resistente que se puede encontrar en la naturaleza: el “glasto” o “pastel “(en   francés).

Cuesta creer, mirando una mata de Isatis tinctorea, que esta planta ordinaria, prima de la col, fuera antaño la mayor fuente de prosperidad y riqueza del “Pays d´Oc” y que forjara la leyenda del País de Cocagne.

La Isatis tinctorea, es una planta crucífera, bianual,  pariente de la col, colza, rábano...  Crece en  eriales y en  bordes de  carretera de toda Europa y se la puede reconocer fácilmente por las grandes umbelas de flores de color amarillo destacando de la vegetación circundante; puede alcanzar 85 cm. de altura.

 

isatis tintorea

El primer año forma una roseta basal de hojas ovales de hasta 30 cm.  En la primavera siguiente se desarrolla un tallo central denso y violáceo y las hojas que le acompañan en su ascensión se hacen más azules y de forma sagitada más pequeñas según se acercan a la inflorescencia, con forma de paraguas abierto de flores amarillas de 4 pétalos. Gusta de terrenos calcáreos, prefiere un terreno cálido, soleado y bastante rico. Son conocidas desde la antigüedad sus propiedades cicatrizantes. Se reproduce por semillas.

Pero,  por lo que es más  conocida, es por sus propiedades tintóreas. Ya Cesar, en “la guerra de las Galias” decía:” Los Bretones acostumbran a teñirse con “el pastel”, que hace el color azul, para parecer más horribles en la guerra”.

isatis tinctorea

 

 

¿Cómo se obtiene este pigmento?


Las hojas recogidas en las plantas del primer año, se trituraban, y fermentaban hasta la obtención de una pasta: (pastel) que desecaban formando a mano unas bolas del grosor de una naranja, llamadas “cocagnes”. Estas coques se almacenaban durante más o menos 6 meses en los que se operaba una clase de compostage lento que transformaba  la materia. Un refrán de la época decía “Au pays de Cocagne, plus on dort, plus on gagne”: (en el país de Cocagne, cuanto más se duerme, más se gana), refiriéndose al tiempo de maceración del pigmento que daba mas o menos calidad y valor al tinte, pero ese tiempo no era precisamente para dormir puesto que la    siguiente parte del proceso consistía en  remover durante días las cocagnes trituradas y puestas en remojo en una mezcla de agua y orina (el amoniaco que contenía era necesario para la elaboración del tinte): “Monter la cuve de bleu “ El secado progresivo de esta pasta daba como resultado una suerte de humus parduzco: “L´agranat” que era vendido a los tintoreros.  Este método laborioso y muy largo, tenía la ventaja de producir una materia fácil de exportar.

Aunque esta planta se cultivó por siglos en Inglaterra, Alemania, norte de  Europa y otras partes de Francia, el pastel de Occitania, (donde la planta encontraba el clima y el suelo idóneo para su crecimiento) fue considerado el mejor de Europa.

Albi-contraventanas pintadas en azul pastel

 

            

EL RENACIMIENTO

 

Durante los siglos XV y 1ª mitad del XVI. Edad de oro del “pastel”, Francia y más concretamente la región del Lauregais exportaba 60.000 Tm. de tinte al año.

Se dice que fue Jean de Bernuy quien desarrolló la exportación del pastel de Toulouse a escala europea. Era un judío converso natural de Burgos que tras huir de España con su familia, se instaló en Toulouse en 1.490 y adoptó la nacionalidad francesa. Aprovechó la diáspora familiar para organizar una tupida y compleja red de contactos y factorías en los lugares donde se fabricaban las mejores telas: la lana en Castilla, la seda en Lyon, el paño en Flandes... Siguieron sus pasos otros “principes” del glasto  que sembraron Toulouse y su región de ostentosos “hôtels particuliers”  (palacetes) como L´ hôtel d´Assézat en Toulouse o L´Hôtel de Reynies en Albi inspirados en la arquitectura italiana de entonces y coronados de singulares torreones cuya altura reflejaba el grado de ambición y fortuna de sus dueños.  Esa arquitectura tan peculiar constituye hoy uno de los mayores atractivos turísticos de Toulouse.

Castres, curtidurias en el río Molino de Semillas en Lautrec

 

 

DECADENCIA del glasto

 

La aparición del Índigo, otro colorante vegetal traído de las expediciones a América, más fácil de extraer y por tanto más barato,  las malas cosechas y la corrupción de algunos que vendían pastel de malísima calidad o adulterado acabó con la floreciente industria del glasto en Francia.

En 1.806 todavía Napoleón intentó reactivar la industria del pastel, cuando el bloqueo continental le privó de índigo para teñir los uniformes de su ejército,  prometiendo recompensas a quien obtuviese de una manera más rápida el colorante del pastel. Pero esa segunda oportunidad no sobrevivió al imperio y  el índigo remplazo definitivamente al pastel. Más tarde, los tintes sintéticos suplantaron totalmente al pastel.

Castres, jardín del Obispado creado por Le Notre

 

 

ACTUALIDAD
                        
Varias personas intentaron luego rehabilitar el pastel como tinte ecológico.  El más exitoso fue el belga Henri Lambert. Con la colaboración de Universidades y cooperativas agrícolas Lambert ultimó un procedimiento industrial que le permite hoy en día extraer 40 kg. de pigmento a partir de 20 Tm de hojas de glasto. En su taller de Lectoure, las obreras bañan telas y prendas en grandes cubas de colorante. En una antigua curtiduría tiene su taller de demostración y venta de productos.

Nathalie Juin y Carole Garcia, dos jóvenes farmacéuticas de Toulouse han formado una línea de productos de belleza llamada Graine de pastel, tras haber comprobado las virtudes cosméticas de semillas de glasto, muy ricas en ácidos grasos. Serge Montagne, cuarta generación de tejedores en la ciudad de Castres perpetua la tradición familiar tiñendo entre 4.000 y 5.000 m de tela al año con glasto.  

Didier Boinnard, creó una fábrica de pinturas ecológicas en Albi que produce unos 400 litros al día.  Hoy existe una “Academie des Arts et des Sciences du Pastel”.

Tienda productos azul pastel Lautrec

 

        

Recomendaciones: Si os gusta el tema, os gustará más un viaje por la zona. Recomiendo visitar Toulouse, Albi (preciosa catedral), Lectoure, villa medieval, aguas termales, Lautrec, Castres, precioso pueblo con jardín creado por “Le Notre” y Carcasonne, ciudad amurallada.

 

WEBGRAFÍA

www.artisanpastellier.com
www.bleu-de-lectoure.com
www.grainedepastel.com
www.academiepastel.blogspot.com

Volver